Instalan plantas desalinizadoras en Santiago de Cuba para paliar la crisis de agua

En varias provincias de la Isla la instalación de plantas desalinizadoras del agua están siendo la medida para paliar la sequía y la escasez del producto, algo con lo que los cubanos han tenido que lidiar siempre, y que constituye uno de los mayores problemas de la población.

Ahora en Santiago de Cuba comenzarán a funcionar tres nuevas plantas desalinizadoras para garantizar el preciado líquido en situaciones de extrema sequía.

Según informó el diario oficial Juventud Rebelde, estas centrales de tratamiento se unirán a una instalación similar, la mayor de su tipo en el país, que ya opera en la cercana zona de Boca de Cabañas, para crear lo que será un “laboratorio para la desalinización” dedicado a enfrentar los “cada vez más frecuentes e intensos” periodos secos.

Instalan plantas desalinizadoras en Santiago de Cuba para paliar la crisis de agua

Se prevé que próximamente en Cuba vuelva a tener lugar una sequía similar a la del años pasado, que afectó el 71 por ciento del territorio en la Isla y que se catalogó como la peor de su tipo en los últimos 110 años en Cuba, y  afectó a casi un millón de personas.

La desalinizadora Boca de Cabañas es la única del país vinculada directamente con el abastecimiento a la población, y ha procesado más de medio millón de metros cúbicos de agua potable a razón de 50 litros por segundo.

Una cosa lleva a la otra. A pesar de que el huracán Irma causó graves daños en Cuba, al menos contribuyó a revertir la situación de sequía, que causó, entre otras pérdidas, daños en la agricultura.

Crisis con el agua en Cuba

Según el medio oficialista, junto a la instalación de desalinizadoras, el Gobierno cubano aprobó el montaje de potabilizadoras y plantas de tratamiento de aguas residuales para paliar los efectos de la falta de agua.

Este año también se instalaron cinco equipos desalinizadores de agua en tres municipios de Granma, donde el agua empleada para el consumo humano tiene un alto índice de sales y otros minerales, que suele agravarse con la sequía.

En Cuba el 60 % del agua se emplea en labores agrícolas, el 20 % para el consumo de la población, el 5 % para uso industrial y el resto en otras actividades económicas.

Fuente: Juventud Rebelde

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